En la mañana del martes, sin previo aviso, China lanzó ejercicios militares a gran escala cerca de las costas de Taiwán. Las maniobras incluyeron a las fuerzas marítimas, terrestres y aéreas del Ejército Popular de Liberación (EPL), y fueron acompañadas de piezas de propaganda compartidas a través de redes sociales para deslegitimar al presidente de la isla, Lai Ching-te.
Según el Ministerio de Defensa de Taipei, el despliegue efectuado por China incluyó al menos 19 buques de guerra y 71 aviones, y en las 24 horas previas, fueron detectados navegando cerca de la isla 19 embarcaciones chinas, entre las que estaba el portaaviones Shandong. Adicionalmente, dos funcionarios taiwaneses le manifestaron a Reuters que más de 10 barcos militares de Beijing se acercaron a una distancia de 44 kilómetros de Taiwán, que envió a sus propios buques en respuesta.

Por su parte, el Comando del Teatro Oriental de China dijo en un comunicado que las fuerzas desplegadas practican una toma coordinada del espacio marítimo y aéreo que rodea Taiwán, bloqueando rutas marítimas y simulando ataques contra objetivos en tierra y mar. En consonancia, Beijing afirmó que se trata de una «severa advertencia» contra lo que califica como «actividad separatista» por parte de Taipei.
Paralelamente, el EPL lanzó una agresiva campaña de propaganda en contra del presidente Lai Ching-te. En una serie de videos publicados tras el anuncio de los ejercicios, se observan buques y aeronaves rodeando Taiwán, y misiles siendo disparados en dirección a la isla. En su página de WeChat (aplicación china de mensajería), el Comando del Teatro Oriental compartió una animación en la que se representa a Lai como un insecto verde que genera parásitos por todas partes.
Guerra cognitiva
En cuanto a las animaciones publicadas por el EPL, Huan Chung-ting, investigador del Instituto de Defensa y Seguridad Nacional de Taipei, dijo que China lleva a cabo una guerra cognitiva para deslegitimar al presidente Lai y así afectar la percepción de los taiwaneses. «Para ser más concretos sobre la amenaza que estos ejercicios chinos representan para Taiwán, deberíamos llamarlo una operación preinvasión” afirmó.

Lai Ching-te, actual mandatario de Taiwán, calificó a China de «fuerza extranjera hostil», restableció tribunales militares para castigar a espías chinos y se comprometió a llevar el gasto en defensa al 3% del PBI. Estas medidas, naturalmente, no fueron bien vistas desde Beijing.
En tanto, un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, dijo este martes que la reunificación es una tendencia imparable, «sucederá y debe suceder». Del mismo modo, la Oficina de Asuntos de Taiwán de China manifestó en un comunicado que «la independencia de Taiwán significa guerra».