La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés), organismo de estadística y análisis en el Departamento de Energía, publicó este su perspectiva energética a corto plazo, revelando datos que resultan alentadores para Estados Unidos, ya que se espera un aumento de la producción de petróleo, la cual alcanzará niveles récord.
La producción alcanzará una producción de 12,8 millones barriles por día en el 2023, algo superior en comparación con el pronóstico anterior de 12,6 millones. Cabe recordarse que la producción promedio del país en el 2022 fue de 11,9 millones de barriles por día.
La agencia estableció que este aumento de la producción se debe a la alta productividad y a los elevados precios del petróleo. Con respecto al precio, este promedia 85 dólares por barril en agosto, indicando un aumento desde junio, fundamentalmente debido a los recortes de producción realizados por Arabia Saudita, principal país productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y a la creciente demanda global. En este sentido, la agencia norteamericana espera que estos factores continúen reduciendo los inventarios globales de petróleo y presionen a un mayor aumento de los precios en los próximos meses.
Además, la EIA pronosticó un aumento del 1,9% del PBI de Estados Unidos, mayor al pronóstico del mes pasado, el cual arrojaba un valor de 1,5%. Todo esto, cabe mencionar, se verá acompañado por un aumento en la producción de su gas natural, a pesar de la caída del precio.

Así las cosas, es constatable el liderazgo de Estados Unidos en el mercado global del petróleo. El gigante occidental se encuentra primero en la lista de productores, seguido por países como Rusia, Arabia Saudita, Canadá y China. En este contexto, acusaciones como las de Mike Pence, ex vicepresidente de Estados Unidos durante el gobierno de Donald Trump, quien dijo que hace falta «una política para dar marcha atrás a las fallidas políticas de la administración de Biden«, parecieran perder peso político.
Por su parte, Arabia Saudita continúa implementando recortes en su producción por tercer mes consecutivo, planeando un recorte de 1 millón de barriles por día para septiembre, alcanzando así una producción de aproximadamente 9 millones de barriles diarios. Otros países de la OPEP también planean aplicar dicha medida hasta fines del 2024, lo que llevaría a que su producción sea la mínima en dos años. En este contexto, Estados Unidos podría abastecer a la demanda global.

Sin embargo, la agencia pronostica que la producción global de petróleo se incrementará en 1,4 millones de barriles por día en el 2023. Esto se debe a que, según se estima, la producción proveniente de países que no son parte de la OPEP aumentará en 2,1 millones de barriles por día, teniendo en cuenta la menor producción por parte de la OPEP. Dicha producción pronosticada será liderada por Estados Unidos, Brasil, Canadá, Guyana y Noruega.
Mientras tanto, Argentina logró máximos históricos de producción de petróleo en el 2022. En diciembre de dicho año se llegó a un total de 622.500 barriles diarios, alcanzando la mayor producción total desde el 2009. Sin embargo, el país se encuentra muy por detrás de los mayores productores de petróleo dado que, por ejemplo, Estados Unidos produce aproximadamente 20 veces más petróleo que Argentina por día.