Desde el comienzo de la guerra, uno de los puntos de discusión en la Unión Europea ha sido qué hacer con los activos rusos congelados. Su idea principal es utilizar los miles de millones de euros generados para ayudar a Ucrania en la reconstrucción por los daños causados con la invasión rusa.
El miércoles pasado, funcionarios de los Estados miembro y de la Comisión Europea se reunieron para considerar las opciones. En este caso, discutieron sobre los beneficios derivados de los activos rusos en Euroclear, la empresa de servicios financieros con sede en Bélgica.
Debido a las sanciones, la empresa cuenta con 196.600 millones de euros en activos rusos, gran mayoría de los cuales pertenecen al Banco Central de Rusia. Los activos están generando dinero de los bonos y pagos de dividendos, lo cual es reinvertido por Euroclear con vistas a generar nuevos ingresos. Concretamente, en el primer trimestre de este año, estos activos generaron 734 millones de euros en forma de intereses.
Sin embargo, utilizar el dinero para asistir a Ucrania no es tan simple. Su implementación significa complejidades técnicas y legales que el bloque debe considerar. Además, se requiere un respaldo de la comunidad internacional ya que los mercados financieros se podrían ver afectados. Por ello, diferentes funcionarios destacaron la importancia de examinar cuidadosamente lo que se va a realizar teniendo en cuenta el derecho internacional.
Por su parte, Rusia está actuando para evitar esta situación. Diferentes contrapartes de Rusia realizaron denuncias legales en un intento por recuperar los pagos congelados. En respuesta, Euroclear comunicó que separaría los ingresos relacionados a las sanciones del resto de los resultados financieros. Además, estableció que no distribuiría ningún beneficio relacionado a Rusia hasta que la situación sea aclarada.
Mientras tanto, Bélgica ya declaró su intención de utilizar estos ingresos para proveer a Ucrania de asistencia militar y humanitaria. El Primer ministro comunicó que la ayuda adicional que el país provee contribuirá a que la contra ofensiva ucraniana sea un éxito.
La idea de invertir el dinero en Ucrania fue propuesta por primera vez por la Comisión Europea, en noviembre del año pasado, como parte de su plan para hacer que Rusia pague por sus crímenes. Esto acompaña el plan implementado en marzo del 2022, denominado “Freeze and Seize”, para que miembros de la Unión Europea y socios del G7 congelen activos rusos.
En un comunicado oficial, la Comisión expresó que a corto plazo se pueden invertir los activos para utilizarlos en Ucrania. Sin embargo, a largo plazo, cuando las sanciones sean retiradas, se necesitaría devolver estos activos a Rusia. Esto último es un punto importante de discusión legal.
El 3 febrero del 2023, durante una cumbre en Kiev, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, junto a Ursula von der Leyen, comunicaron que “la UE intensificará sus esfuerzos destinados a utilizar los bienes congelados a Rusia para apoyar la construcción de Ucrania y con fines de reparación, en concordancia con el derecho europeo y el derecho internacional”.
De ser aplicada la medida, se aumentaría la presión financiera a Rusia como parte del conjunto de sanciones impuestas por Europa. Para poder realizar avances al respecto, los funcionarios de la Unión Europea buscan presentar propuestas más concretas en una reunión con los líderes europeos que se realizará a finales de junio.